Agalloch: The Serpent & The Sphere (Crítica de discos)

AGALLOCH: The Serpent & The Sphere
Profound Lore Records, 2014
6,5/10

 

AGALLOCH no son una banda especialmente prolífica en cuanto a LPs se refiere. Seguramente por eso se esperan estos lanzamientos con tantas ganas. Tras 4 discos realmente sólidos en 15 años, y algún EP de por medio, la banda lanza el quinto disco, un The Serpent & The Sphere que supone un bajón considerable en su carrera y una de mis decepciones personales del año.

The Serpent & The SphereSu última referencia de estudio, el EP de un solo tema Faustian Echoes (2012), sin ser lo mejor que había grabado la banda de Oregon, mantenía el nivel. Un nivel ya de por sí alto, con discos sobresalientes como los 3 primeros de la banda (tengo especial preferencia por Pale Folklore (1999) y Ashes Against the Grain (2006)), y un disco de notable alto como lo fue Marrow of the Spirit (2010), el último LP del conjunto hasta ahora. Que no era tan bueno ni tan redondo como los anteriores, pero seguía siendo un gran disco, de lo más destacable de su año. Con este quinto disco, sin embargo, el bajón ha sido considerable. En absoluto podemos hablar de un mal disco, pero sí de una decepción gorda ante una de las bandas más interesantes del Metal de los últimos años. Curiosamente, han hecho lo que yo denomino “hacer un OPETH” a la inversa: en lugar de eliminar las voces guturales, han quitado toda voz limpia, salvo susurros. Una decisión que creo que les ha perjudicado, puesto que les daba un plus de atmósfera y feeling a sus canciones.

El arranque tenue de Birth and Death of the Pillars of Creation nos recuerda a tiempos de The Mantle (2004), con esos acordes de marcado sabor folk empapando el ambiente con su olor a lluvia, a otoño frío, en definitiva, a AGALLOCH. Va ganando en intensidad, con esos crescendos Post-rockeros marca de la casa, y en oscuridad. Hasta casi el minuto 5 Haughm no desata sus cuerdas vocales, a medio camino entre un susurro y un shriek, acompañando a la majestuosidad de la canción. Si bien ya he comentado que me parece su disco menos conseguido hasta la fecha, AGALLOCH suelen dejar como mínimo un par de temas para el recuerdo, y hay que reconocer que la primera canción, si no es la mejor del disco, poco le falta. No tiene los mares de guitarras ni la profundidad de otras obras, pero en contexto se maneja bien por sí sola. (Serpens Caput) es el primer interludio, por así decirlo, del disco, que alterna tanto temas largos o que pasan holgadamente los 5 minutos con piezas breves. Tres minutos de pausa, de ornamentadas guitarras que huyen el Metal como género y atacan el Neofolk como base. Nada nuevo en la banda. The Astral Dialogue es un tema pesado, que mezcla el Black Atmosférico siempre presente en la banda con riffs en afinaciones graves, machacones, en clave de Doom. Hay momentos muy conseguidos desde el punto de vista rítmico, aportando dinamismo a las canciones más allá del recurso “parte cañera-parte susurrada”, así como mayor presencia de las guitarras, pero le falta a mi juicio un plus de emotividad.

Dark Matter Gods pone la nota más fría del disco. O al menos, encuentro en sus atmósferas el crudo invierno (cambiamos de estación aquí) que busco cuando pincho un disco de los de Portland. Acordes menores, estallidos de furia blacker, bajones de potencia pero no de intensidad, pasajes retorcidos a medio camino entre la melancolía y el dolor… otro de los ases del disco, sin duda. Aunque aquí he de destapar mis dudas sobre la producción del plástico. Muy blandita para un disco de estas características. Le resta fuerza y la atmósfera tampoco se beneficia de la mezcla final. Para un disco con tantos elementos de Black Metal, se hubiese agradecido una grabación con mayor empaque. Celestial Effigy es un tema más melódico, y creo que peor ensamblado. Me explico: a la hora de afrontar un tema largo, no basta con coger trozos de diferentes estilos y pegarlos, sino que las transiciones han de casar bien. Y aquí me da la sensación de que los cambios están ejecutados de forma muy fría y poco precisa, alternando momentos de brillantez y colorido con tedio. Además, repito queja de la producción: le falta empaque. En las partes más blackers, con blast beats y punteos, se nota una falta de potencia escandalosa, lo cual hace que la canción se resienta. Cor Serpentis (The Sphere) es otro interludio de escasa duración, y de la misma naturaleza que el anterior: guitarras folkies que adornan y oxigenan, pero que no destacan. 

 

Vídeo. Agalloch, Celestial Effigy (The Serpent & The Sphere, 2014)

 

Cabe destacar, y ya se notaba en el anterior tema, que la primera mitad del disco es mucho más consistente que la segunda. AGALLOCH ha jugado sus cartas sin reservarse nada para el final, y eso hace que el disco deje un sabor de boca algo agridulce. Vales Beyond Dimension en absoluto es una mala canción, es más, aquí las transiciones están ejecutadas decentemente, y hay riffs y pasajes guitarreros muy bien conseguidos, pero el desarrollo del tema es típico, carece de interés por las siempre odiosas comparaciones. ¿Cuántos temas del estilo tienen AGALLOCH infinitamente mejores? Y en una canción que bebe tanto de The Mantle / Ashes Against the Grain, palidece y cae por goleada. En fin, al menos la segunda mitad de la canción realza un poco el vuelo. Para el final se guardan el tema más largo del disco y otro interludio, que a estas alturas es más “outro” que otra cosa, ambos temas instrumentales. Primero, Plateau of the Ages, que con sus más de 12 minutos de extensión, nos da una de cal y otra de arena. Por un lado, con su avance marcial, con el bajo en primera línea ejerciendo de pegamento entre guitarras y batería, anteponiendo unas líneas de guitarra muy melódicas y sencillas al tratamiento de la atmósfera fría, da una apertura excelente al tema. A partir de ahí, el tema recuerda a una evolución directa de su anterior CD, con los momentos más metaleros ganando presencia en detrimento del lado Folk. Además, alguna sección se alarga de forma innecesaria: no son partes tan redondas como para alargarlas durante tantos compases. Por un lado da rabia, puesto que contiene algunos de los fragmentos más memorables del disco, con esos riffs sencillos pero bien puestos que siempre han hecho, pero por otro lado le sobra minutaje. Si durase 3 minutos menos, por decir, hubiese quedado una de las mejores canciones del disco sin duda. Tampoco le hubiesen venido mal voces como punto de apoyo. Y terminando, (Serpens Cauda) añade otra instrumental folk. Posiblemente la mejor de las tres que pueblan el disco, pero tampoco pasa de anecdótica, por desgracia.

 

Vídeo. Agalloch, Plateau of the Ages (The Serpent & The Sphere, 2014)

 

A pesar de la dureza de mis palabras, para nada lo considero un mal disco. Contiene momentos de disfrute y, ¡diablos, son AGALLOCH! Pero hay una cosa que tengo clara. Cuando me apetezca ponerme un disco suyo, este será la última opción, sin atisbo de duda. Para mí no ha sido un disco que pinchar y pinchar a lo largo de los meses, sino que visitar de forma muy puntual. Y eso, aunque duela decirlo, le resta mucho valor. Aunque EN DIRECTO ME PARECIERON REALMENTE DESTACABLES, en estudio van a menos. ¿Remontarán el vuelo? Posiblemente tardaremos más de 3 años en comprobarlo. Mientras, tenemos este disco… o los anteriores. Y mis preferencias están claras. Decepción, y gorda.

Texto: Pablo García
Ilustración: Andrés Miguel

 

Formación de AGALLOCH:

  • John Haughm – Guitarra, Voz, Batería
  • Don Anderson – Guitarra, Coros, Teclado
  • Jason William Walton – Bajo
  • Aesop Dekker – Batería

 

Tracklist de The Serpent & The Sphere:

  1. Birth and Death of the Pillars of Creation
  2. (Serpens Caput)
  3. The Astral Dialogue
  4. Dark Matter Gods
  5. Celestial Effigy
  6. Cor Serpentis (The Sphere)
  7. Vales Beyond Dimension
  8. Plateau of the Ages
  9. (Serpens Cauda)

 

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