Beethoven R: A fuego en la piel (crítica de discos)

BEETHOVEN R: A fuego en la piel
Rockest Records, 2016
7/10

 

El regreso discográfico de BEETHOVEN R ha dejado un reguero de tinta feo y vergonzante. La avalancha de lanzamientos hizo que A fuego en la piel pasara relativamente inadvertido para el público en general, aunque, como es lógico, sí fue bien recibido por los fans del combo y por la audiencia que recordaba con cariño sus anteriores compactos. Sin embargo, a finales de 2016 todo el mundo fijó su vista en una portada con tonos azules, una mujer en postura sugerente y un Beethoven que portaba en su mano un hierro ardiendo, con el que acaba de marcar a dicha mujer como si de una res se tratase. Algo había sucedido. El disco aguardaba pacientemente en nuestro enorme montón de discos para reseñar cuando de repente se formó un lio monumental. Cualquiera escribe ahora una crítica, pensé.

a-fuego-en-la-pielEl punto de partida del lío fue un mensaje que un usuario publicó en el Facebook del festival Leyendas del Rock. Dicho mensaje cargaba contra el grupo y contra la portada de su última obra que, en opinión del usuario, portaba un marcado mensaje machista y ofensivo. La persona que lanzaba su proclama pedía la exclusión del combo del plantel de bandas por su comportamiento y por su trato hacia la figura de la mujer. El lio fue morrocotudo y terminó con algunos miembros del grupo enzarzados con otros usuarios de la red, e incluso con amenazas judiciales y descalificaciones personales. En mi opinión, ambas partes se excedieron y llevaron el asunto a un punto asqueroso y reprobable. Veremos si se ha escrito el último capítulo de esta movida.

Hasta aquí, a groso modo, la película objetiva de los hechos, que necesitaba relatar para contextualizar esta reseña. Vaya por delante que A fuego en la piel es mucho más que una portada, por lo que apenas perderé un par de párrafos en explicar mi humilde punto de vista sobre el asunto; pero, lógicamente, sería cobarde y necio si obviara todo el pollo que se ha montado en torno a este asunto. La polémica también se vio alimentada por una letra que la banda firmó hace dieciséis años, y en ese asunto sí que no pienso entrar. Eso es harina de otro costal.

La portada es de mal gusto. La miro, la vuelvo a mirar, la miro una tercera vez y me sigue pareciendo poco acertada. Al igual que algunas letras de este disco, de las que luego escribiré, creo que BEETHOVEN R ha quedado anclado en ese espíritu del Hard Rock de los ochenta en el que la mujer, con absoluta normalidad, era tratada como un simple objeto de deseo. Aquello se veía con naturalidad en dichos años, se mantuvo en los noventa e incluso en la primera década del milenio aguantó su vigencia. Pero los tiempos han cambiado. En 2016 el respeto hacia la figura de la mujer es, por fortuna, mucho más fuerte, y todo lo referente al machismo se mide con mucha más precisión. Hay que comprender que la evolución nos ha llevado, afortunadamente, a que este tipo de actitudes peguen el cantazo. Pero tampoco seamos más papistas que el Papa.

 


Vídeo – BEETHOVEN R – Fuertes

 

Honestamente, opino que la portada puede ser casposa y carecer de gracia, pero tampoco creo que sea motivo para lapidar al grupo de la forma en la que se hizo. No me gusta, no lo aplaudo, tal vez los chicos de BEETHOVEN podrían actualizar su actitud, pero tampoco se les puede echar tanta basura encima como se les tiró. Creo que hay que reprobar la portada, explicar porque es ofensiva y hacer pedagogía positiva. Pero ojo, si buscamos tanta corrección política tendremos que poner la lupa en todo, y cuando nos llegue la hora también habrá que aguantar los palos que nos caigan en la espalda. ¿No tenemos a veces la piel demasiado fina? Vale que la portada es lo que es, pero, ¿de verdad era para crucificarlos así? ¿De verdad era para exigir su exclusión del Leyendas?

Una vez que aparto el dichoso asunto de la portada me centro en un disco que nos muestra a un combo en plena forma. Los madrileños regresan, como dice la pista que abre el compacto, fuertes y con las ideas muy claras. Este es su primer trabajo de estudio con la formación actual, en la que encontramos una generosa dosis de Hard Rock y Heavy Metal perfectamente aliñada con los coros marca de la casa, los solos melódicos de guitarra y la potente voz de Alberto García, que cumple correctamente el envite de cantar en un disco de BEETHOVEN R.

Con sus altibajos, los madrileños se mueven entre el Hard Rock más vacilón de pistas como A fuego, Acción, Siempre quiero más o Fruto prohibido (esta última tiene uno de los mejores estribillos de todo el disco) y el Heavy Metal más cañero de cortes como Falsas promesas, El amo del miedo, e incluso otras rayanas al Power Metal como Normandia. Esta última cierra el cedé y está bien elegida como pieza final, ya que marca una clara diferencia con el resto. Con sus guitarras percutidas y su doble bombo es un certero guiño al Power Metal europeo.

Entre estribillos pegadizos y efectivos, buenas melodías y eléctricos riffs, BEETHOVEN R se saca de la manga doce pistas en las que tan solo caen en su pegada las mencionadas Falsas Promesas y Siempre quiero más. En mi opinión, el resto mantienen un buen nivel compositivo, incluyendo las dos baldas del compacto: Como en un sueño y El último Tren. Quizá, por ponerme puntilloso, esta última pueda pecar de ser algo larga, pero también posee un buen estribillo y unas bonitas melodías.

En líneas generales, el regreso de los madrileños, musicalmente hablando, en ilusionante, mantiene férreamente la esencia de sus primeros años y los devuelve a la palestra del Rock español. A fuego en la piel es entretenido, variado y tiene gancho suficiente para atraparnos con sus guitarreras pistas.

 


Vídeo – BEETHOVEN R – El último tren

 

Pero una vez más me toca abordar un asunto peliagudo. Mencionaba al principio de esta reseña las letras de A fuego en la piel, y es que, una vez más, aquí se aprecia la clara influencia de los años dorados del Hard Rock en BEETHOVEN R. A lo largo de todo el disco encontramos textos reivindicativos y de corte actual, como Fuertes, Falsas Promesas, Vientos de Cambio y Normandía. En ellas brilla un aire renovador y los músicos se muestran más frescos, mientras que en otras como en A fuego, La tentación (no vive arriba), Acción o Siempre quiero más, vuelven a tirar de la figura de la mujer como principal argumento. Honestamente, no me gustan, las veo anquilosadas y para mi gusto afean el resultado final. Pero ojo, esto es una cuestión de gustos, ya que creo que en ningún momento ofenden a la mujer y son, en mi opinión y a su manera, totalmente respetuosos. Simplemente es que, a servidor, esas letras le sonrojan.

En resumidas cuentas, A fuego en la piel es un disco con sus claros y sus sombras. Es un elepé que ha enfadado a muchos y con el que BEETHOVEN R ha reivindicado su carrera, pero en el que, seguramente, se les ha ido la mano en ciertos aspectos si tenemos en cuenta los tiempos que corren. Gustará más o menos, pero creo que se ha sido algo injusto con ellos. Han podido pecar de mal gusto, pero creo que no han pecado de machistas o brabucones, simplemente han buscado un punto divertido, picante y gamberro. Ahora solo espero que su show en el Leyendas discurra con tranquilidad y que todo esto quede como una historia fea, pero del pasado.

 

Texto: José Manuel Taboada
Fotografía: promocional

 

Tracklist:

  1. Fuertes
  2. A fuego
  3. La tentación… (no vive arriba)
  4. Fruto prohibido
  5. Como en un sueño
  6. Acción
  7. Falsas promesas
  8. Siempre quiero más
  9. El amo del miedo
  10. El último tren
  11. Vientos de cambio
  12. Normandía

 

Formación:

  • Alberto García: voz y coros
  • José Luis Saiz: guitarra y coros
  • Javier Oliva: guitarra y coros
  • Juan Carlos Adeva: bajo y coros
  • Antonio Alcoba: batería

 

Más información:

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