Berri Txarrak: Crónica de su concierto en Zaragoza (Sala Arrebato) 06/11/2013

BERRI TXARRAK
Zaragoza (Sala Arrebato), 6 de noviembre 2013
9/10

 

Un año y medio después de su último concierto en Zaragoza (marzo de 2012 en la sala López), BERRI TXARRAK regresaban a la ciudad en circunstancias bien distintas: Inmersos en la recta final de la gira de Haria (2011), que entonces presentaron recién sacado del horno; el reconocimiento nacional e internacional de a lo largo de este tiempo; el nuevo batería Galder Izaguirre ya adaptado al 100%; sin teloneros en esta ocasión; y la sala Arrebato de sede como la más llamativa. Los de Lekumberri quisieron tener un detalle con la mítica sala, de una capacidad cinco veces menor que la de su anterior visita.

Con las entradas a precios reducidos (7 euros), y menos de cien disponibles, volaron todas en menos de 24 horas, lo que dio lugar a una excesiva aglomeración en la sala, realmente incómoda en varios trances. Esto siempre será discutible, pero el detalle con la Arrebato, por merecido que sea, se volvió contra los seguidores. Muchos se quedaron sin entrada, y los afortunados que se hicieron con las suyas, sufrieron y disfrutaron partes igual. El calor y el reducido espacio resultaron agobiantes, sí, pero el directo de BERRI TXARRAK, potente como muy pocos, consiguió acaparar la atención y dejar en segundo plano estos menoscabos.

A las nueve menos cuarto saltaron al escenario, y como viene siendo habitual en esta gira de Haria, abrieron con FAQ, que fue segundo single de su séptimo y último álbum. El público, de evidente apariencia vasco-navarra la mayoría, estaba con ellos desde el primer segundo. La banda de Gorka Urbizu es casi una religión entre la comunidad que representa, aunque obviamente su tirón va mucho más allá, sin entender de fronteras.

El trío no dio tregua y mordió con tres temas consecutivos antes de dar las “buenas noches / gabon” de rigor entre ovaciones. El envolvente riff de Jaio.Musika.Hil y su pegadizo estribillo hacía las delicias de la sala, que comenzaba a montar pogos en las primeras filas como medianamente podían.

El nuevo disco ha calado. El sonido metalero y hardcoreta de sus primeros trabajos ha evolucionado en composiciones más trabajadas y complejas, donde prima más la melodía y el transmitir, rompiendo con las barreras idiomáticas. El líder de BTX ya se encarga de explicar lo que haga falta cuando sea necesario, como la dura y agresiva metáfora de Lepokoak, que se anticipa a la gran Folklore, de Payola (2009), ambas muy representativas de esta reorientación y su éxito.

Esta heterogeneidad no afecta a la intensidad de los conciertos de BERI TXARRAK, que consiguen mantener muy alta en todo momento. Igual que ponen a saltar a media sala con Libre, se funden con ella a través de Oreka. El delirio y las emociones a flor de piel toman sus puntos álgidos con viejos clásicos como Izena, izana, ezina, la coreadísma Stereo, u Ohiu, o nuevos como Maravillas, en las iba la vida darlo todo.

El grupo sonó muy compactado y seguro, como acostumbra. No hay duda de que Galder ha encajado perfectamente en el puzzle. El sonido fue bueno todo el concierto, teniendo en cuenta que las condiciones no eran las mejores ni las idóneas. Pero lo más destacable es lo fresca que suena la banda, que el año que viene cumple 20 años en la brecha. No se les aprecia desgaste, y disfrutan como enanos. Especialmente el bajista David Gonzalez, que no pierde la sonrisa y está en continua interacción con el público, mientras Gorka derrocha carisma, por un lado, y virtuosismo, por otro, combinando sus funciones al micro y la guitarra. Como nota curiosa, la actitud de ambos contrasta un poco con la del batería, que no pierde la cara de concentración en ningún momento del show.

El último guiño a Haria fue con Makuluak, con la letra “robada” de un poema de Bertolt Brecht, según Gorka (en realidad se basa en ese texto). Este tema sirvió para que el cantante explicase el porqué de la elección de la sala Arrebato, destacando su labor por la música en vivo. Y también para asumir que “muchos se habrían acordado de sus madres por no haber tocado en una sala mayor, y hacerlo en esta sauna”. A estas alturas poco importaba, aunque las salidas de la sala a coger aire eran constantes y no todos se mantuvieron en primera línea de batalla todo el tiempo, salvo unos pocos valientes.

 


Vídeo. BERRI TXARRAK “FAQ” @ Arrebato Zaragoza 071113 – Vídeo de juanma1medio

 

Otro de los momentos más emotivos de la noche fue la versión de Lilularen Kontra, del cantautor Mikel Laboa, habitual ya en los conciertos de los navarros, y que enfilaba hacia los últimos compases. Bises por supuesto que hubo, pero la banda no podía físicamente regresar a los camerinos, al final de la sala, con todo el público en medio del camino. Hubiese sido tan aparatoso como cruel para los presentes, que difícilmente recordarán haber sudado tanto… Zertarako Amestu rompía el hielo en este sentido, que además reflejó el buen rollo de la banda con sus fans. Y, tras hora y media, llegó el éxtasis. Se reservaron para final su megahit Denak ez du bailo, que inmortalizaron con Tim Mcllrath de RISE AGAINST hace ya 10 años en el mítico Libre (2003), y pusieron todo patas arriba. Nadie pudo resistirse.

BERRI TXARRAK son un valor seguro en directo. Su entrega traspasa los límites en el escenario de un macrofestival o en una sala a pie de suelo; y su calidad es indiscutible. Son la definición misma de Power Trío y nunca fallan. Estos tres navarros meten más caña ellos solos que una orquesta nórdica de Death Metal en el mismo Infierno. ¡Y soportan mejor el calor! ¡Hurrengora arte!

 

Texto: Tomás Catalán (@t_catalan)
Ilustración: Andrés Miguel
Fotos BTAndrés Miguel (Hellfest 2013)

One thought on “Berri Txarrak: Crónica de su concierto en Zaragoza (Sala Arrebato) 06/11/2013

  1. Pingback: Berri Txarrak: Crónica de su concierto en Zaragoza (Sala López) 12/02/2015 | El Lado Oscuro de la Luna

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


9 − siete =