Entrevista a Mariano Muniesa, autor de la biografía de Barón Rojo (Parte 1): “Armando y Carlos de Castro han roto relaciones conmigo”

El periodista Mariano Muniesa se encontraba en Barcelona por la festividad de Sant Jordi, que conmemora el Día del Libro, y aprovechamos para hablar con él precisamente de literatura. Últimamente está muy prolífico escribiendo biografías y libros sobre el rock, lo que compagina con su programa de radio Rock Star (en www.mariskalrock.com todos martes y jueves de 17h00 a 19h00) y la revista La Heavy de www.mariskalrock.com, continuación de la mítica Heavy Rock.

Centramos la entrevista en su libro recién reeditado y actualizado Barón Rojo: La leyenda del Heavy Metal español, que en ese momento era el que tenía entre manos nuestro reportero, aunque también hablamos de sus demás obras recientes. Como, aún después de editarla, la entrevista quedó muy larga, la hemos partido en dos, separando la parte sobre la biografía de BARÓN ROJO, que es la que os ofrecemos hoy, y el resto de proyectos del periodista, que publicaremos mañana (ya está en la red, léela aquí).

Agradecemos profundamente a Mariano su sinceridad y la gran cantidad de anécdotas e historias interesantes que nos contó, que nos ha obligado a casi no obviar ninguna. Podréis leer la entrevista íntegra, donde sí que no hemos obviado nada, en el blog del entrevistador, El Blog Oscuro de la Luna, en este enlace.

Pregunta. Bueno, en un principio esta entrevista iba a ser sobre el libro de BARÓN ROJO, ¡pero últimamente estás muy prolífico! Voy a preguntarte por más cosas…

Mariano. (se ríe) Claro, claro, lo que quieras. Ya sabes que no hay problema.

P. ¿Cuánto te ha llevado escribir esta biografía de BARÓN?

M. Bueno, hay que tener en cuenta primero que este libro es realmente una reedición, una segunda edición del libro que ya publiqué en 2010, sólo que actualizada y con un tratamiento diferente, porque las fotos que se han incluido son en color, ha crecido más en cuanto a contenido y diseño… así que es una segunda edición actualizada.

Y en su día lo que fue redactarlo me llevó muy poco tiempo. Ya por la costumbre tiendo a escribir con velocidad. Creo recordar que fueron tres semanas o un mes. Sin embargo fue mucho más arduo el proceso anterior, porque, lo he contado alguna vez, la primera idea de este libro es que hubiera sido una biografía oficial, y para ello había que contar lógicamente con BARÓN ROJO. Pero no solamente con parte de BARÓN ROJO, yo quería tener a los cuatro miembros originales, que son los que yo considero que realmente le han dado carta de naturaleza al grupo y son BARÓN ROJO. Entonces, ante la mala relación que existe entre ellos, el desacuerdo que había por ambas partes, la falta de decisión sobre todo por parte de Carlos y Armando de Castro, que daban largas de forma indefinida, nunca se acababa de  llegar a una conclusión y entonces el libro tardó mucho en hacerse. De hecho es un libro que iba a publicarse antes de la reunión, y que afortunadamente nos vino bien a todos tanta espera, porque salió justo a final de la gira de 2010, de reunión por los 30 años.

P. Creo que a este libro le has puesto un empeño especial, al tratarse de uno de tus grupos favoritos. Pero además, hay un trabajo de documentación muy grande, más que en otros trabajos tuyos, me parece.

M. Hombre, es que yo me tomé como una responsabilidad muy importante hacer la primera biografía en castellano de BARÓN ROJO. No había ninguna antes, con lo cual yo ya era consciente de que ese libro ya es una referencia para todos los que se escriban después sobre el grupo. Siempre trato de ser responsable cuando escribo, pero en el caso de BARÓN veía que tenía una responsabilidad añadida.

Por otro lado, era un libro que aunque me hubiese gustado que hubiera podido ser una biografía oficial, y que hubiera contado con el beneplácito de los cuatro, en cualquier caso me hacía mucha ilusión hacerla. ¿Por qué? Porque BARÓN ROJO fue un grupo que marcó profundamente mis inicios en la música. Fue de los primeros, por no decir el primero, de Rock y Heavy en castellano que yo empecé a escuchar. Yo tengo clavado en la memoria el primer día que escuché en la Emisión Pirata el Con Botas Sucias. Esa voz, ese mensaje duro, agresivo, sentido… ¡porque BARÓN ROJO cantaban con rabia esas canciones! ¡Me impresionó muchísimo! Entonces es un grupo al que siempre he tenido especial devoción.

Pues por todo este tipo de circunstancias, sí que procuré documentarme mucho y sobre todo enfocarlo de manera que se pudiera ver a BARÓN ROJO  como la consecuencia de un proceso mucho más amplio que el cultural.

 

Me tomé como una gran responsabilidad hacer la primera biografía de Barón Rojo. Ya es una referencia para todas las que se escriban después

 

P. Hay muchas entrevistas, muchas declaraciones de ellos, de Mariskal Romero, que tendrías de primerísima mano… Incluso de alguno, como es el caso de Mariskal, eres amigo. A la hora de contar esta historia, ¿es difícil ser fan, seguidor del grupo y escritor y periodista?

M. Es verdad que Mariskal y yo somos amigos desde hace muchos años, y además últimamente nuestra amistad se ha hecho mucho más estrecha por el hecho de que compartimos un proyecto editorial juntos, que es la revista La Heavy. Pero en aquel momento, el año 2009, no trabajábamos juntos, éramos amigos pero no había esa relación tan estrecha. Y él tiene un recuerdo sobre todo maravilloso de los primeros años del BARÓN. Los dos primeros discos, los viajes a Inglaterra… Hasta el Metalmorfosis (1983), él vive el sueño de BARÓN, se mete en la historia totalmente, pelea por conseguirles actuaciones, les hace de manager sin serlo. A partir de este disco la cosa va cambiando y él va explicando un poco su proceso de alejamiento y de final de su relación con BARÓN ROJO. Pero fue muy agradable hablar con él; me dio muchísimos datos y creo que su testimonio es uno de los más enriquecedores del libro.

P. ¿Y con el resto, con los Barones? No sé si te une amistad a alguno de ellos… Quizás con Sherpa, que al menos me parece que es al que más cariño profesas…

M. Sí, sí. Vamos a ver. Cuando yo veía a BARÓN ROJO en directo, el líder del grupo, digamos, era Sherpa. Era el cantante, el bajista, un tío que se movía muy bien en directo… Y, luego, cuando le conocí, también vi que era el más abierto de carácter de ellos, el que daba más confianza, y al cabo de los años pues sí que ha habido una amistad. Pero hay una cosa: yo siempre quise que el libro fuera una cosa de los cuatro.  Si hacíamos una biografía oficial, que fuera de los miembros originales. Al no ser posible, pues ahí hubo dos posturas: Una la de Sherpa y Hermes, que me dijeron que no tenían ningún problema en colaborar conmigo, que les preguntara lo que quisiera, y de hecho así lo hice; Carlos de Castro me dijo que, bueno, que si yo tenía dudas sobre algunos aspectos determinados le preguntara, que no habría problema; y Armando de Castro fue el único que abiertamente se negó a colaborar. Después de mucho tiempo me dijo “mira, te voy a decir la verdad: no me gusta que se haga este libro, no me parece buena idea”. Y además me dijo en concreto, cosa que le agradecí la sinceridad “no me parece buena idea que lo hagas tú, y no quiero saber nada de este asunto”. Por eso es el único músico de BARÓN ROJO que no figura en agradecimientos, porque quiso deliberadamente desvincularse por completo de la historia. Algunas declaraciones que hay de Armando son literales cogidas de otros medios, pero nunca de él hecha a mí.

P. Con lo suyos que son los hermanos de Castro, que parecen que son personas un poco difíciles, ¿te ha costado algún disgusto con ellos? Porque en algunos episodios, como el de Nicko del Hierro o la reunión, no quedan en muy buen lugar, que digamos.

M. Sí, pero no por eso. Te voy a contar. Ahora mismo, Carlos y Armando de Castro y yo no nos hablamos. Han roto relaciones conmigo. Y te voy a explicar por qué. Cuando se publica el libro, hay mucha gente que escribe en el foro de la página web de Armando de Castro, en el que él participa y contesta habitualmente, que más que un foro es una sección que se llama “Armando responde”, la gente le pregunta y él responde. Entonces había gente que le preguntó que por qué no aparecía en los agradecimientos del libro. Y entonces dijo parte de la verdad: “Pues porque yo no he querido participar en ese libro porque no me parecía buena idea que se hiciera. Y no quise participar porque nunca se quiso contar nunca con el grupo para hacerlo, y porque además el autor se negaba a que el grupo participara en los beneficios del libro”. ESO ES MENTIRA PODRIDA, y me gustaría que lo pusieras en mayúsculas, si es posible. De hecho yo le mandé un mail personal a Armando de Castro que se llama “Refresca la memoria”. Le dije “Mira, tú eres perfectamente consciente, porque tu manager, Kike, te lo ha dicho, que durante dos años hubo propuestas de todo tipo para que intentaseis participar del libro. Se os ofreció un royalties sobre ventas; Quarentena ofreció, si no estaban de acuerdo con eso, hasta una cantidad en metálico por participar en el libro; se ofreció algún tipo de presentación conjunta, incluso hacer un disco con las sobras del BARÓN”. Se ofrecieron todas las alternativas imaginables. Y Armando de Castro ni decía que sí, ni decía que no. Daba largas, daba largas, daba largas. Hasta que me dijo al final que no quería. Entonces, le dije: “Armando, es mentira que yo no quería que el grupo participase. Todo lo contrario. El libro ha tardado en salir años por culpa de que vosotros no habéis querido decir nada. Segundo: “desde Quarentena Ediciones a tu manager Kike le ofrecieron todas las alternativas posibles para que participarais del éxito del libro, si lo tenía”. Entonces, eso parece ser que le molestó mucho, y a partir de ahí ha roto relaciones conmigo. Y, claro, Carlos y Armando son una misma cosa, son como dos hermanos siameses: no puedes estar enfadado con uno y a bien con otro. Si te enfadas con uno, el otro se enfada también. Y entonces ahora sé que no quieren saber nada de mí. Es una lástima, una pena. Pero te digo una cosa: yo estoy contando esto públicamente porque en su día no quise comenzar una guerra por Internet con Armando de Castro. Pero, claro, cuando me preguntan tengo que decir la verdad.

 

La de Barón es la historia de un sueño maravilloso que pudo haber sido más maravilloso aún. Es el sueño hecho realidad de cualquier músico de Heavy español

 

P. La historia de BARÓN, ¿es una historia alegre o una historia triste?

M. Yo siempre lo digo: es la historia de un sueño maravilloso que pudo haber sido más maravilloso aún. Es decir, BARÓN ROJO es el sueño hecho realidad de cualquier músico de heavy español. Tú piensa en toda esta gente de BARÓN, de COZ, de ASFALTO, de ÑU… todos los músicos del rock urbano español de los años 70 estuvieron en esa época sin una compañía de discos, haciendo giras en furgonetas que se caían, luchando además por defender un tipo de música que no era difundida… ¡Había pueblos donde los despedían a pedradas! Y de pronto, después de malvivir durante muchos años de la música, les llega esa oportunidad. Y llegan a lo más grande en España, en América y en Inglaterra. Consiguen ser el grupo que hace realidad ese sueño. Pero es que si hubieran tenido detrás, por un lado, un manager que hubiera sabido canalizar la fuerza creativa de los cuatro, que hubiera puesto a cada uno en su sitio en un momento determinado, y que les hubiera dicho “vamos a ver, ninguno de vosotros por separado va a poder hacer lo que hace BARÓN ROJO como conjunto. Entonces, vamos a trabajar juntos”, el BARÓN podría haber ido mucho más arriba. Y sobre todo, aunque me consta que Chapa y Zafiro hicieron por BARÓN ROJO todo lo que pudieron, posiblemente la industria del disco española no estaba preparada para un fenómeno así. Y entonces, llegado el momento, no apostó por ellos lo suficiente. Con lo cual, y todo esto lo cuento en el libro, Zafiro se niega a pagar la financiación del disco Barón Al Rojo Vivo en Japón, lo cual hubiese significado una proyección internacional para el grupo fantástica; se niega a pagar un dinero a los managers de AC/DC para que BARÓN ROJO les acompañe en una gira americana tres meses; y sobre todo llega un momento que cuando ven que ya no va a haber proyección internacional y que han tocado techo literalmente, el grupo comienza a desmotivarse, entra en una dinámica creativa que ya no es la de antes… de hecho en el libro se explica este proceso de desmoronamiento.

P. ¿Es BARÓN ROJO la banda más grande del rock y heavy metal español?

M. (no duda) Sí, yo te diría que sí. Y aquí me mojo: Es verdad que ha habido grupos, por ejemplo MÄGO DE OZ o SKA-P, que hoy por hoy hacen giras por Estados Unidos, América y Europa mucho más grandes que las que hizo el BARÓN. De acuerdo. Pero los tiempos son otros, las circunstancias son otras. Lo que consiguió BARÓN ROJO sin internet, siendo un grupo español que cantaba en castellano (que entonces, en Inglaterra, se veía a España como poco menos que una prolongación de África en Europa)… ¡lo que ellos consiguieron fue un auténtico triunfo! ¡Fue una hazaña! Si BARÓN ROJO no hubiera conseguido lo que consiguió en aquel momento, para estos grupos hubiera sido mucho más difícil. Por eso yo pongo mucho más en valor lo que el BARÓN  consiguió en los 80.

P. ¿Y quienes dirías que son los que se quedan más cerca, los que siguen a BARÓN en el “pódium”?

M. Pues un poco estos que te digo. Si hablamos de lo que ha sido su proyección internacional, yo te diría HÉROES DEL SILENCIO y SKA-P. Y después sí que señalaría más a MÄGO DE OZ. Sobre todo por lo que han significado en América Latina. Creo que MÄGO DE OZ ha sido el grupo que ha recogido el testigo de BARÓN ROJO en cuanto a naturaleza de gran grupo español en países como Colombia, Venezuela, Ecuador y México.

 

La reunión nace viciada desde el principio, no hay una voluntad real de reconstruir al grupo, sobre todo los hermanos. Ni quisieron hacer un disco

 

 

P. ¿Qué pensaste al enterarte que iba a haber dos formaciones distintas de BARÓN ROJO, la original y la del S. XXI, funcionando al mismo tiempo?

M. Hombre, me pareció una incoherencia. Una incoherencia y una falta de respeto por parte de los hermanos de Castro a los otros dos. Es decir, el que de pronto estando con Hermes y Sherpa dijeras “somos los Barones originales y costamos una pasta. Por menos, te llevamos la otra formación” era una falta de respeto hacia ellos; y por otro lado, a los otros dos era para pensar “o sea que nosotros estamos aquí de reserva, esperando en el banquillo que no paguen por los otros para tocar nosotros”. Me pareció una idea muy poco acertada.

P. Es increíble que Sherpa y Hermes actuaran con BARÓN como músicos a sueldo. No sabía muchos de todos estos detalles que se cuentan en el libro, y me sorprendió que la reunión fuera algo tan…

M. Fría.

P. Sí, y tan fea. Tan “todo por la pasta”, porque habían perdido un juicio con un bajista anterior y necesitaban el dinero. ¡Fue muy feo todo!

M. Pues sí. Y por desgracia así fue la historia. Es que nunca se planteó una idea de reunión, aunque al principio nos vendieron que sí. Hicieron entrevistas muy conciliadoras, y yo creo que todos nos lo llegamos a creer, o quisimos creerlo, ¿no? Hombre, yo me conozco a mis clásicos, y me decía “para que esto funcione, tiene que haber mucho dinero detrás”. No lo había. Ahora, ¿qué ocurre? Lo que pasó ahí es que efectivamente se propone a Sherpa y Hermes hacer BARÓN ROJO otra vez, hacer la gira de 30º aniversario, pero claro, BARÓN ROJO era un grupo que solía funcionar como una sociedad con cuatro partes. Pero entonces lo que se pretende no es volver a hacer eso. Es decir “no, no, señores. BARÓN ROJO somos Carlos y Armando. Vosotros venís con nosotros de músicos a sueldo. Muy buen sueldo, porque para eso vamos a triplicar el caché, pero músicos alquilados”. Me imagino que en ese momento, año 2010, que estamos en plena crisis, a Sherpa y Hermes no les viene nada mal hacer unos cuantos bolos ganando mucho dinero, porque incluso Sherpa siempre se autofinancia sus discos, y eso pensó que le podría venir bien. Pero esa reunión ya nace viciada desde el principio: que es que no hay una voluntad real de reconstruir al grupo. Y además la prueba está en que no quieren hacer un disco, no quieren hacer canciones. Sobre todo los hermanos. Sherpa y Hermes sí que querían hacer un disco. O sea que Sherpa y Hermes en un momento dado sí que querían la reunión tal y como se podía imaginar, pero Carlos y Armando dicen que no, que esta es una gira para sacar pasta. Y por eso se transmite esa frialdad, pero ¡ojo! De la gira de reunión yo vi cuatro conciertos. Musicalmente a cual mejor, porque los cuatro son cuatro profesionales como pocos hay en el mundo del rock español e internacional. Tocan de maravilla y como profesionales son músicos que nunca te van a defraudar. Ahora, yo creo que todo el mundo notó que había una frialdad de fondo. Eran conciertos técnicamente perfectos pero no daban esa sensación de una banda unida, compenetrada, lo que ves en unos IRON MAIDEN, por ejemplo, o incluso lo que ves en OBUS, que ahí sí que se nota que con sus más y sus menos es una banda cohesionada. BARÓN no lo era y se notaba.

 

La industria del disco en España no se estaba preparada para un fenómeno así. No apostaron por ellos y, al ver que tocaban techo, comenzó el desmoronamiento

 

P. ¿Es inviable una nueva reunión?

M. ¡Depende de la pasta que necesiten! (risas) Vamos a ver, inviable, no, pero sí que lo veo ya mucho más difícil y por varias razones. La primera porque, incluso aún si se hubiera hecho en serio, la reunión BARÓN ROJO llegaba ya muy tarde. Habían pasado dos o tres generaciones que no los habían conocido. Ya era una cosa no de hermanos mayores, sino de padres. Incluso la gente que escuchaba heavy ya estaba en otra película, en otros estilos, y no fue el fulgor que hubiera tenido en otro momento. Segundo: el negocio de la música está como está. Si hasta los más grandes están teniendo dificultades económicas, pues a BARÓN ROJO, que ya han tenido esa segunda oportunidad quemada, una siguiente vuelta, conociéndose (porque la relación entre ellos realmente no ha mejorado) y que además fue una vuelta por dinero, pues sería una cosa como “bueno, otra vez”. Y luego porque como realmente tampoco han conseguido mucho dinero, salvaron los muebles y han mantenido la situación, pero no ha dado lo suficiente como para pensarse en serio lo de “aunque no pueda tenerte delante vamos a trabajar juntos porque esto funciona”. Entonces yo creo que sería muy, muy difícil que se volviera a dar.

 

Lee la segunda parte de la entrevista aquí 

 

Entrevista: Tomás Catalán (@t_catalan)
Fotos: Mariano Muniesa
Ilustración: Andrés Miguel

 

Para saber más sobre el autor:

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  3. Hace poco he visto dos documentales que me han tocado la fibra y uno de ellos era este de Barón Rojo y después de leer esta interesante entrevista me queda claro que el dinero es el dios de todo ser humano y gracias a él se puede utilizar a las personas y eso es lo que hicieron con Sherpa y Hermes.Y hay algo que dice el primero que puede ser el resumen de todo el documental : ni tan siquiera se despidieron. A nadie le amarga un dulce pero es muy triste que te llamen para cantar y luego te den la patada con una frialdad absoluta. Los hermanisimos imagino que con esa chulería que se ve desde el principio pasarán totalmente de toda crítica pero espero que el público sepa distinguir entre la decencia y la jeta.

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