Entrevista con Alfredo Piedrafita: “La solución a lo del Sáhara es muy difícil, están tratando de aniquilarlos de mala manera”

Alfredo Piedrafita publicó su primer libro de fotografías hace escasas semanas. (Puedes leer nuestra reseña aquí). En el año 2013, antes de la disolución de BARRICADA, el músico oscense viajó a los campamentos de refugiados saharauis en Tindouf (Argelia), con la doble misión de ayudar en unas labores humanitarias y fotografiar el día a día de este pueblo exiliado. Concienciado con la grave situación del mismo,  decidió elaborar un libro mostrando las fotografías tomadas en pleno desierto, y ponerlo a la venta para recaudar fondos. Ahora, tras la publicación de La Estación Perpetua, anda enfrascado en su presentación con pequeños acústicos y exposiciones de las imágenes capturadas. El Lado Oscuro De La Luna se pone en contacto con Alfredo Piedrafita para charlar distendidamente de su pasión por la fotografía, de la situación actual del pueblo saharaui o de su futuro inmediato como músico, entre otras cosas. Este es el resultado de la misma:

 

El Lado Oscuro De La Luna: Muchas gracias por atendernos Alfredo, y enhorabuena, tanto por las fotografías como por el libro en sí mismo. Nos ha parecido un trabajo muy interesante y teníamos muchas ganas de hablar contigo. Lo primero de todo,  nos gustaría que resumieses, para quien no haya podido leer dicho libro,  ¿cómo y porqué nace La Estación Perpetua?

Alfredo Piedrafita: La Estación Perpetua nace a raíz de un viaje que hice a los campamentos de refugiados saharauis en 2013. Una amiga de Valencia me llamó con la idea de viajar a dichos campamentos, quería supervisar una campaña humanitaria que se había realizado allí. Nuestro trabajo consistía en corroborar que un camión de medicinas, que habían mandado previamente desde España, había llegado a la población, como así pudimos comprobar que había sido.

 La idea de llamarme le vino por la necesidad de dar a conocer la causa saharaui, son muchos años de enquistamiento y de pasarlo mal. Ella conocía parte de mi trabajo como fotógrafo, y juntos pensamos que a la vuelta podría explicar de alguna manera lo que allí me iba a encontrar.  La verdad es que no fuimos con el pensamiento de hacer un libro, eso surgió al regresar y ver el material que tenía.

Esa es la historia de cómo nació el libro. La finalidad del mismo, además de llamar la atención sobre su problemática,  es financiar un proyecto que realizaremos allí, ya que absolutamente todo el dinero recaudado con la venta será invertido en  algo que aún está por determinar. A ellos  les hacen falta tantísimas cosas que aún no tenemos claro que haremos, ya que todo les viene bien.

El  libro ha sido financiado por el concejo de Artika, el pueblo en el que vivo, así que realmente, todo lo que se saque tiene un carácter benéfico. No hay que pagar imprenta, ni materiales ni, nada, lo ha pagado todo el ayuntamiento.  Cada uno de los 12 euros que cuesta el libro va destinados a ellos.

 

Todo el dinero recaudado con La Estación Perpetua irá destinado a financiar un proyecto en los campamentos saharauis”

 

ELODLL: En el libro también hablas de tus miedos a la hora de emprender el periplo, aclaras que no es para nada un viaje de placer. Ir allí está absolutamente desaconsejado a causa de los secuestros que hubo hace un tiempo en la zona. ¿Qué te empujó definitivamente a coger los bártulos y desoír los consejos oficiales?

AP: Si quieres que te diga la verdad no lo sé… (Risas) Fue una decisión que teníamos que tomar entre mi mujer y yo, y al final decidimos ir. Esta chica de Valencia, Ana, nos animó mucho para que fuéramos,  además, hablamos con gente de Pamplona que había ido y nos dijeron que había peligros, pero no era para tanto. Lo cierto es que cuando estás ahí no tienes sensación de estar en riesgo ni nada parecido. Aun así, nos ha tocado pasar por situaciones complicadas.

Lo primero que no pasó fue que nos denegaron el visado por el tema que comentas de los secuestros, aunque obviamente, al final nos lo dieron. También hemos sufrido el toque de queda, a las 8 de la tarde nos teníamos que refugiar en una especia de fortín que ha montado allí la ONU para los cooperantes, donde nos custodiaba el ejército Polisario y agentes de la propia ONU. Cada vez que queríamos salir de los campamentos teníamos que llevar una escolta, no tenía por qué ser una escolta armada, pero sí teníamos que salir con alguien.

 Como te digo, no tienes sensación de miedo real, al contrario, tienes la impresión de estar en casa, estás muy a gusto, nadie te mira raro. Allí todo el mundo es muy amable y hospitalario, pero eso no quita para que cada cien metros tengas que pasar un control de esos que solo se ven en las películas. Por ejemplo, para montar en el avión en Argel a Tinduf  tuvimos que pasar innumerables controles al subir y bajar del avión. Es una poco lio, pero es como lo tienen montado.

Fotografía de Alfredo Piedrafita

ELODLL: Mucha gente, al volver de África, dice que es un continente que, o bien te atrapa para siempre o te crea un rechazo inmediato. ¿Cuál es tu caso, tienes planeado volver?

AP: A mi África me ha atrapado, tengo muchas ganas de volver pronto y recontarme con esa gente maravillosa. Supongo que habrá países y países. En África, los europeos cogieron  escuadra y  cartabón y se repartieron el continente como quisieron. Si te fijas, las fronteras de muchos países son líneas rectas. Sospecho que en muchos sitios todavía nos la tienen jurada, pero no es desde luego el caso del pueblo saharaui.

Ellos están en una de las peores partes de Argelia. Cuando tú oyes hablar del desierto te imaginas las dunas, la arena… Esto no tiene nada que ver, es un pedregal enorme. De hecho, los árabes tienen un dicho, y cuando quieren expresar a alguien el equivalente a nuestro “vete a tomar por saco”, le dicen: “vete a la Hammada”. Los saharauis están en una Hammada, así que ya te puedes imaginar.

ELODLL: En África viviste una boda, una especie de bautizo, y fuiste a un hospital donde pudiste recoger imágenes y experiencias estremecedoras como la de Said Mohamed-Fadel. En estos hechos se escenifican los dos extremos de la balanza, alegría y tristeza. Dinos Alfredo, ¿Qué vivencia te dejó más marcado de todo el viaje?

AP: Lo que más me ha marcado es la actitud positiva de ellos. A pesar de lo mal que lo están pasando, de las condiciones en las que se encuentran, y de que les dan por todos los lados, ya que los islamistas les acusan de occidentales, los marroquíes los quieren aniquilar y los occidentales pasan de ellos como de comer mierda, nosotros veíamos como todos nos hacían el símbolo de la V de victoria. La gente joven está estudiando allí donde les acogen, bien sea en Cuba, en España… Conocimos a una chica que estaba estudiando turismo, le preguntábamos  por qué hacia esa carrera, si allí ni si quiera dejan entrar a los turistas, además, éste terreno es lo peor del desierto. Ella nos contestaba que cuando recuperen sus tierras, ocupadas por Marruecos, quieren estar muy bien preparados y tener un país útil.

Esa es la mentalidad de buena parte de la juventud, hay otra que no, que está muy asqueada por años de promesas incumplidas, de referéndums que no se llevan a cabo, etc… Existen esas dos vertientes, pero yo alucinaba con la esperanza que tienen de recuperar algún día su tierra.

 

“Lo que más me ha marcado del viaje es la actitud positiva que tienen y la esperanza por recuperar su tierra”

 

ELODLL: Otra de las cosas que destacas es la hospitalidad de los saharauis,   dan todo cuanto tienen sin pedir nada a cambio. Imagino que el contraste con nuestra sociedad tiene que ser muy fuerte, ¿no es así?

AP: Eso es una lección de vida para todo el mundo. Hoy en día, en nuestra sociedad llevan a los niños de vacaciones a la nieve, al mar, etc… Yo creo que realmente tendrían que llevarlos a ver a los saharauis, que sean conscientes de la suerte que tienen y que  aprecien lo que tienen aquí. No cabe duda  que estamos en un país que está  hecho una mierda, pero tendrían que aprender como esos chavales son felices sin toda esa cantidad de juguetes que ellos poseen.

Tengo unos sobrinos que son un cielo, pero antes de marchar para los campamentos, yo preparaba cartillas, libros para colorear, lápices, gomas, etc…, ya que sabía que en las escuelas les hacía falta, y ellos me decían, ¿eso es lo que les vas a llevar de regalo? Son muy buenos chavales, pero claro, aquí les damos todo, y allí por un simple lápiz te comen a besos.

ELODLL: A mí una de las cosas que más me ha gustado es el relato y la foto de la ceremonia del té. Los has reflejado excepcionalmente, ¡tras leerlo me entraron unas ganas tremendas de salir corriendo para allí! ¿Crees que se puede vivir en occidente a su ritmo?

AP: Es imposible, de hecho, cuando llegas a los campamentos te cuesta mucho adaptarte a su ritmo de vida. En el caso que comentas del té,  nosotros  nos mirábamos algo desesperados las primeras veces. Ellos nos veían intranquilos y decían, “tranquilo, tranquilo, tú vas a tomar el té, pero no tengas prisa”. Al final te acostumbras y te termina gustando, es fantástico el momento en el que se está haciendo y te olvidas de las prisas. Cuando vuelves aquí es al contrario, tienes que recuperar el ritmo de nuestra sociedad y te cuesta mucho. Es una ceremonia muy bonita, muy poética, ellos le dan mucho significado a cada cosa que hacen, y la verdad es que es preciosa.

Hace unos días presentamos el libro en Artika,  mi pueblo. Para ello hicimos una especie de concierto acústico, vinieron unas señoras saharauis con sus melfas y sus prendas coloristas, pusieron las alfombras en el suelo e hicieron la ceremonia del té. Fue maravilloso y tuve la oportunidad de recordar ese té tan estupendo que hacen allá.

 

Vídeo – Noticia de la presentación de La Estación Perpetua en T.V.E

 

ELODLL: Pero no sería lo mismo ¿verdad? Seguro que faltaba el aroma del desierto, la arena y el calor sofocante…

AP: No es lo mismo, no, se echa algo en falta (risas), pero fue una forma de representarlo.

 ELODLL: Hablemos ahora de tu pasión por la fotografía y del contenido del libro propiamente dicho, en el dices que la pasión por este arte te vino ¡en un viaje a Australia! ¿Tan lejos te hizo falta irte Alfredo?, mira que hay sitios bonitos para hacer fotos en Navarra…

AP: (risas) ¡Tienes razón! Y de hecho lo estoy empezando a descubrir ahora, hay un montón de sitios chulos para fotografiar en Navarra.  La cuestión es que yo quería ir a Australia, y la guitarra me la quería llevar por narices, sí o sí. Para ir allí has que reducir el equipaje drásticamente, ya que te tienes que cruzar medio mundo, y como en las cámaras modernas tienes vídeo y foto, todo en uno, vi la manera perfecta de quitarme un bulto. Así fue como me compre una cámara réflex.

En Australia estuve cinco meses, en mi estancia pude aprender mucho y conocer todo lo que se puede hacer en ese país, ya que es un sitio maravilloso, y solo con salir a la calle ya tienes lugares fantásticos para fotografiar.  Ahí le cogí el gustillo a este mundo, además, aquí tengo amigos que son profesores de fotografía o llevan muchos años metidos en esto, ellos me han ido enseñando cosas. Yo me pego a ellos y voy aprendiendo.

ELODLL: En el libro has optado por el blanco y negro en algunas tomas. Creo que con esto has tratado de dar más dramatismo a algunas fotos, ¿era eso en cierto modo lo que buscabas? ¿Qué criterio elegiste para eliminar el color de algunas imágenes?

AP: Lo cierto es que podía haber pasado todas a blanco y negro para darles más crudeza, pero llegó un momento en que me di cuenta de que yo quería mostrar el otro lado. Hay muchos libros sobre los saharauis en los que se ve la precariedad de su vida, los casos más extremos. Eso ya está hecho, y yo vine tan sorprendido por la hospitalidad, por el  colorido, por su amabilidad y por la alegría que tenían, que de alguna manera quería reflejar el lado más humano, más amable, si es que se le puede llamar así a lo mal que los están pasando. Esa era mi idea, así que a algunas fotos no les podía quitar el color si quería plasmar ese aspecto.  Por el contrario, había otras que sí necesitaban más dureza,  por eso usé el blanco y negro. No hay ningún criterio específico, según la propia foto me lo pedía lo hacía de una manera u otra.

ELODLL: Otra de las cosas por las que me he quedado impresionado, es por la textura que has logrado en algunos muros, caras o telas. ¿Has retocado mucho las fotos?

AP: No me gusta retocarlas mucho, pero algo de tratamiento sí  tienen. Como dices, me gusta resaltar las texturas en algunos puntos, eso sí, intentando mantener siempre al máximo la originalidad de la foto. He trabajado con un programa de edición en maderas, paredes, arenas…, ya que haciéndolo creo que se le da más profundidad y realismo a las fotos.  El tema de colores y otros aspectos no ha hecho falta, realmente es lo que puedes encontrar ahí, un colorido que impresiona, en sus ropas, etc…

ELODLL: El tratamiento de la luz es también excepcional, ¿Te ha resultado muy complicado capturar en un lugar donde el sol brinda una luz muy dura?

AP: Sí… ¡La luz caía a plomo! Tenía que aprovechar ciertas horas y ciertos sitios, algunas de las fotos están hechas en interiores, en sus jaimas o en sus casas. Si veía una ventana chiquitina, de esas que ellos tienen, y observaba que la poca luz que entraba iluminaba algo en concreto, aprovechaba para hacer una foto. Otro ejemplo es la imagen de portada. Esa está hecha en un atardecer, allí los atardeceres son espectaculares. De repente me di la vuelta y vi cómo se estaba iluminando la cara de este señor, le pedí permiso y me dijo que encantado.

Honestamente, he de reconocer que yo soy un aficionado a esto de la fotografía, seguro que un buen profesional llega y ve la foto al instante. Yo no, yo tengo que hacer muchas tomas para que me salga una bien, (risas), pero bueno, esa es mi técnica.

 

“Hay muchos libros sobre los saharauis en los que se ve la precariedad de su vida., pero yo quería reflejar el lado más humano”

 

ELODLL: Por tus palabras deduzco que no has publicado todo lo que te trajiste de África, ¿Se han quedado muchas fotos por enseñar?

AP: No, yo creo que no. Se han quedado algunas pero son de esas que me quedo yo de recuerdo. Lo que si hay es muchas malas (risas) porque me traje miles de fotos, pero me gusta guardarlas. No son imágenes para eliminar directamente, pero tampoco para publicar.

ELODLL: La fotografía, al igual que la música,  es una vía de expresión muy intensa. ¿Con que te resulta más sencillo expresar sensaciones Alfredo, con una cámara o con una guitarra?

AP: Hombre, yo estoy más acostumbrado a la guitarra, es lo que llevo haciendo toda la vida y es lo que sé hacer bien, pero tengo claro que la fotografía, pese haberla descubierto hace muy poco, es un modo de expresión muy válido. Yo en principio me considero más músico que fotógrafo, aunque nunca se sabe, igual me hago muy mayor y dentro de un tiempo no puedo con una guitarra y con una cámara sí, (risas), quién sabe…

ELODLL: En el libro también se han incluido algunos textos, entre ellos dos poesías que complementan brillantemente las fotos. ¿Cómo surgió esta idea?

AP: Una de las poesías es de la madre de Ana, la chica que nos invitó a ir a los campamentos . Es una señora que todos los veranos se trae a unos niños saharauis a su casa en Valencia, ha estado allí muchas veces, y  se ha enamorado de ese sitio, de ese pueblo y de su cultura, y eso se nota en la poesía. La otra fue una petición que le hice a Ana, le dije que si conocía  algún poeta saharaui le pidiera que escribiera unas líneas, ya que quería ver reflejada su manera de entender la vida en sus palabras.

 

“La solución a lo del Sáhara es muy difícil, están tratando de aniquilarlos de mala manera, poco a poco los van ahogando más y más”

 

ELODD: ¿Alfredo, crees que lo del Sahara tiene solución?

AP: Realmente yo lo veo muy difícil. A mí me gustaría decir que sí, que va a tenerla,  albergar la misma esperanza que vi en ellos, pero yo creo que lo tienen complicado, porque les dan por todos los lados.  Tu imagínate, si a nosotros nos afecta la crisis, calcula como les repercute a ellos. Los programas de cooperación que tenían los gobiernos se han reducido drásticamente, prácticamente a nada. Ellos siguen viviendo de las ayudas de las familias, fundamentalmente de las  españolas. Yo lo veo crudo, me alegro un montón de que ellos sigan teniendo esa esperanza, yo seguiré ayudándoles y animando a la gente a que lo haga, pero lo veo mal. Entre otras cosas porque ahora mismo no son nadie, no tienen el pasaporte, no pueden salir de allí, no tienen país, no tienen nada.

Antiguamente sí, durante un tiempo ellos pertenecieron a España, tenían DNI español y eran la provincia 54, pero cuando España los dejo a la buena de Dios, en manos de los intereses de Marruecos, ya nos les sirvió para nada.  Es difícil porque están tratando de aniquilarlos de mala manera, poco a poco los van ahogando más y más.

ELODLL: Estás presentando La Estación Perpetua en unos pequeños show acústicos, ¿Qué tal están yendo dichas citas? ¿Hay muchas ciudades en la agenda? ¿Cómo fue la presentación en tu pueblo?

Kutxi Romero, Aurora Beltrán, Miki Aullo, VENDETTA… y estuvo muy bonito. El acústico lo hicimos entre Iker (DIKERS), Agnes (LILITH) y  yo, que es la nueva banda que hemos formado tras la ruptura de los BARRI, lo pasamos muy bien.

Sí, tenemos intención de hacer más: Valencia, Madrid, Barcelona, Jaén… estoy un poco desbordado, ya que me están llamando de muchos sitios para llevar el acústico y la historia del libro, la gente quiere poder comprarlo y que yo se lo firme . Desafortunadamente tengo que andar diciendo a algunas cosas que no, porque no me da la vida para tanto. (risas)

El día 19 de mayo comenzamos a grabar el disco de la nueva banda, así que estamos a tope. Pero bueno, aunque sea con más calma yo quiero seguir con esto adelante.

ELODLL: Me lo has puesto, con perdón de la expresión Alfredo, a huevo… ¿Para cuándo canciones nuevas de Alfredo Piedrafita?

AP: Canciones nuevas ya hay. Tenemos 14 temas nuevos y está ya todo preparado, maquetado y  compuesto, tanto las letras como la música, y como te digo, el día 19 nos metemos con Iker en su estudio para grabarlo. Lo va a producir él mismo, estamos muy contentos y yo personalmente muy ilusionado, me da igual si funciona o no,  ahora mismo estoy encantado de la vida con esta gente maravillosa, y haciendo Rock And Roll, que es lo mío. Hace poco estuve con los LILITH tocando, también con los TROGLODITAS, y la verdad es que tengo un mono tremendo de escenario. Últimamente me está llamando mucha gente para que toque con ellos, y para mí es un orgullo, a algunos les tengo que decir que no puedo porque me pilla con fechas de acústicos, pero yo estoy muy agradecido.

La historia con Agnes e Iker es puro Rock And Roll, no podía ser de otra manera, es Rock Duro, muy guitarrero,  pero no suena ni a BARRICADA, ni a DIKERS ni a LILITH, aunque lógicamente tendrá toques de los tres. Es una mezcla que suena a Rock moderno con raíces ochenteras, supongo que todo lo que ha servido de influencia a uno, le va saliendo a lo largo de la vida.

 

“Sin la música difícilmente podría seguir en pie”

 

ELODLL: Ya terminamos Alfredo, muchísimas gracias por atendernos y ¡perdón por entretenerte tanto!, pero nos ha parecido un proyecto interesantísimo, se nos han quedado muchas cosas pendientes. Si vienes a Zaragoza con el libro nos veremos por aquí.

AP: Lo que queráis, yo estoy aquí cuando queráis, ya ves que me gusta hablar de estos temas, de fotografía, de música, del pueblo saharaui… Y sí, lo de Zaragoza está en la agenda, ya se ha interesado gente, así que si fructifica iremos informando.

ELODLL: Lo último que te quiero preguntar, y comprenderás que muchos lectores no me perdonarían si no lo hiciera, es por la vida sin BARRICADA. ¿Cómo lo llevas apenas medio año después de que pusierais fin al grupo?

AP: La verdad es que no he tenido mucho tiempo de pensar en ello. Yo quería tranquilizar mi vida, tomármela con más calma, dedicar más tiempo a la familia, etc… Esa era una de las razones del fin de BARRICADA, pero como me he liado con el proyecto del libro, y yo cuando me lio con algo es difícil que pueda estar centrado en otra cosa, he estado bastante ocupado. Echo mucho de menos los directos, pero también otras cosas, porque me gusta grabar, componer, ensayar, pero insisto, al estar tan atareado no he tenido esa sensación de la vida sin los BARRI. Afortunadamente no sin música, ya que sin música difícilmente podría seguir yo en pie.

ELODLL: Nada más Alfredo, ¡muchas gracias de nuevo y un saludo!

AP: ¡A vosotros, un saludo!

 

Hasta aquí la entrevista con Alfredo Piedrafita. En los casi 30 minutos de conversación, el músico se mostró muy amable, humilde, sincero y sin pelos en la lengua. Queda pendiente una segunda parte de esta charla, tal vez en su próxima visita a Zaragoza. De momento, contamos los días para escuchar el proyecto musical del que nos habló. Estaremos muy atentos.

 

Entrevista: José Manuel Taboada (@JmTaboadaFoto)
IlustraciónAndrés Miguel
Fotografía
: José Manuel Taboada
Foto de Saharaui: Alfredo Piedrafita

 

Más información de La Estación Perpetua en la web de la editorial Lamiñarra

 

Saludo de Alfredo Piedrafita para El Lado Oscuro de la Luna

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