“La caza de brujas: Censura y persecución contra el rock vasco”, de Mariano Muniesa (Crítica de libros)

MARIANO MUNIESA: La caza de brujas: Censura
y persecución contra el rock vasco

Quarentena Ediciones, 2013
7/10

 

Reconozco que esperaba con mucho expectación el lanzamiento de La caza de brujas: Censura y persecución contra el rock vasco, desde que su autor Mariano Muniesa me avanzara el proyecto durante una entrevista sobre otro de sus libros. Personalmente tenía mucho interés en el tema, muy injusto con las bandas implicadas, y que durante un tiempo tuvo un protagonismo desproporcionado y sin precedentes en nuestros medios de comunicación. Lo peor, que aún colea; a pesar de que todos los grupos fueron absueltos. No hay que remontarse muy atrás (poco más de un año) para la última cancelación de SOZIEDAD ALKOHÓLIKA en Madrid. De esto trata la nueva obra de Muniesa, un buen trabajo, muy completo en documentación, y revelador prácticamente en su totalidad, pero del que confieso me ha quedado un breve poso agridulce al final. Apenas un par de aspectos no han colmado mis expectativas, pero han terminado con mayor peso de lo que cabía imaginar en mi valoración global, aún así positiva. 

También admito un poco altas estas expectativas iniciales, principalmente por la admiración que profeso al periodista madrileño, todo un referente en nuestro mundillo. Pero, en esta ocasión creo que Muniesa se ha posicionado demasiado dentro de la propia historia. No ha podido evitar tomar parte en un relato ya difícil de por sí, que cuenta el acoso y la persecución que sufrieron Fermín Muguruza, SU TA GAR o los citados S.A., y en menor medida BERRI TXARRAK, LOS CHICOS DEL MAÍZ, BANDA BASSOTTI o el caso de plena actualidad mientras escribo estas líneas del rapero Pablo Hasél, por parte de la derecha española, y no a su extremo, que digamos. Y, respecto a lo que comentaba del autor, no me refiero en tanto a su manifiesto apoyo a los artistas, que era más previsible, incluso lógico; sino a politizar la historia todavía más de lo que venía. Los que conozcan la carrera y obra de Muniesa sabrán bien que siempre escribe desde una perspectiva muy de izquierdas, y esta, por supuesto, no es una excepción. Pero, en algunas de estas páginas, me da la impresión de que termina por cargar innecesariamente contra la derecha en general, no contra su sector implicado. Terreno cenagoso. Podría resultar hasta más atractivo el proyecto ampliando el contexto político-social y sus protagonistas, pero siempre que la crítica circule en ambas direcciones. Por  otro lado, y chapeau por esto, Mariano Muniesa fue precisamente uno de los periodistas y personalidades del Rock que más solidaria y activamente se posicionó en favor de las bandas damnificadas; a título personal y, con los riesgos que conlleva, también profesional, entonces como director de la desaparecida revista Rock Hard, que dedicó numerosas editoriales a denunciar esta injusticia y a movilizar apoyos. Así que algunos me dirán que de qué me sorprendo. Puede ser. Pero el tema es lo suficiente peliagudo como para exigir la máxima neutralidad posible, aunque, y esto es importante, se narren en su mayoría hechos objetivos.

No quiero confundir tampoco. Aquí los culpables son los políticos, periodistas y asociaciones afines o utilizados por la derecha más radical para desviar la atención de los problemas reales. Ellos son los malos de la película, que por desgracia nada tiene de ficción; y los músicos, vascos la mayoría, las víctimas. Y en ese sentido hay que aplaudir la valentía de Muniesa, que da en La caza de brujas nombres y apellidos de todos los que pusieron en marcha esta campaña que, como decimos, todavía continúa, aún con la justicia del lado de los artistas… Por desgracia, algunos todavía no entienden la democracia como un ejercicio de libertad, sino como una imposición de ideales, a la fuerza si es necesario, y saltándose cuando les conviene la normativa que proclaman defender a ultranza.

El libro se divide en varias partes diferenciadas: tras la introducción, hay tres capítulos dedicados cada uno a los tres casos más populares: Fermín Muguruza, por partida triple (con KORTATUNEGU GORRIAK y en solitario); seguido del más mediático de todos, el de SOZIEDAD ALKOHÓLIKA; y el no menos importante de SU TA GAR. Hay un cuarto en el que se explican brevemente otros de menor repercusión, como los de BERRI TXARRAKLOS CHICOS DEL MAÍZBANDA BASSOTTI y Pablo Hasél. Completan la obra cinco anexos con documentos de especial relevancia e interés, como la sentencia que absolvió a SOZIEDAD ALKOHÓLIKA y la Declaración de la Asociación Cultura, Paz y Solidaridad Haydée Santamaría sobre la persecución a este mismo grupo.

Respecto a testimonios y declaraciones, echo especialmente en falta, como sí las hay del resto, las famosas de Alfonso Rojo en el programa de radio Protagonistas, que mezcló varias letras de distintas canciones de S.A. para hacerlas pasar por una sola, y que, como guinda, colmó de otros y numerosos errores, en su afán de demostrar una inexistente apología del terrorismo. De verdad que tenía interés en conocer tan “riguroso ejercicio profesional” por parte del “periodista”. El resto se detallan de manera muy completa y ciertamente algunos casos son para mostrarlos en las facultades de comunicación para enseñar lo que no es periodismo, sino todo lo opuesto a él, como el de Alfonso Ussía en su artículo Hijos de puta en ABC, o los del reputado Luis del Olmo en Protagonistas (entonces en Onda Cero) y Josean Izarra en el diario El Mundo. Encontramos muchos más antagonistas en el relato, como el del Teniente Coronel Enrique Rodríguez Galindo, todo un fraude sin escrúpulos y despreciable, o la excesivamente politizada Asociación de Víctimas del Terrorismo; ninguno menos relevante, pero en esta reseña me he detenido más en el papel que juegan los medios porque como periodista me provocan una indignación y una repulsa muy profunda, y pone de manifiesto el papel de los medios al servicio del poder en nuestra sociedad, y no como la máxima expresión de libertad y democracia.

Y lo peor es que, como denuncia Muniesa, nunca hubo disculpas ni rectificaciones por parte de estos políticos, periodistas y ciudadanos que durante años acusaron pública y judicialmente a estos músicos vascos de terroristas. Ni siquiera con las sentencias a favor de las bandas. Lamentable.

La caza de brujas: Censura y persecución contra el rock vasco hubiera ganado muchos enteros con la participación de sus sufridos protagonistas pero, como explica el autor en el prólogo, ninguna quiso colaborar activamente en el libro, “para no reabrir heridas que han de cicatrizar” y pasar por fin página. Hay que entender el injusto calvario y sufrimiento que vivieron, pero sin duda sus testimonios y colaboración hubieran sido primordiales para validar de forma definitiva esta obra, que finalmente sólo se ha podido servir de fuentes documentales y sonoras (notas de prensa, declaraciones, noticias, comunicados, sentencias…).

 


Vídeo. Soziedad Alkoholika – Piedra contra tijera

 

Después de este desmenuzamiento, ¿recomiendo este libro? Sí, por supuesto. Principalmente si se tiene interés en el tema de la persecución a los grupos vascos, porque realmente hay datos muy aclaratorios y que satisfacerá la curiosidad del lector. Insisto en que me parece mejorable en algunos aspectos fundamentales, como la participación de algún implicado, que, como ya se ha dicho, rechazaron por motivos más que legítimos; pero sobre todo en su tan marcado y abierto posicionamiento (e insisto en que no me refiero al apoyo y defensa de las bandas), que le puede restar credibilidad. Aún así, es un libro-denuncia muy esclarecedor, que pone bocarriba las cartas de una partida política interesada y repugnante, que nunca debió jugarse. Los nombres de los damnificados están limpios desde hace años, pero la sombra de la censura todavía les acecha (¡qué país!), así que, por desgracia, también puede etiquetarse este libro como necesario. ¿Hasta cuándo?

 

Texto: Tomás Catalán (@t_catalan)
Ilustración: Andrés Miguel

 

Para saber más sobre el autor:

Más información sobre La caza de brujas: Censura y persecución contra el rock vasco y otros títulos en www.quarentenaediciones.com

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