My Bloody Valentine: m b v (Review)

MY BLOODY VALENTINE, m b v
Pickpocket Records, 2013
7/10

 

Si el Forever Changes era el “ayer” para el día que es, este disco es el “hoy” sin duda. Un “hoy” relativo como luego explicaré. Ni más ni menos que el tercer disco de los irlandeses My Bloody Valentine, 22 años después de Loveless (1991), uno de los pioneros de la música Shoegaze. Las huestes de Kevin Shields vuelven con el disco que, de momento, más está dando que hablar en este 2013.

 

Mi opinión por delante. Loveless era fantástico, con el trabajo de Slowdive, una de las piedras angulares en el establecimiento de la música Shoegaze. Este “m b v” parece grabado automáticamente después, por las similitudes más que obvias en el plano compositivo. El alcance del nuevo trabajo ha llegado a tal punto que fue capaz de colapsar servidores, como el de la misma página de la banda. Y, en mi humilde opinión, el disco no es para tanto. Tenemos delante un fenómeno de hype clarísimo. El disco no es malo, claro que no, pero de lo que llevo escuchado de este año, tampoco me parece el mejor ni por asomo como se está diciendo por ahí.

Los dos primeros temas, por ejemplo, me parecen algo sosos. She Found Now pasa por ser un tema de Noise Pop puramente ambiental, pero tan plano y aburrido que la atmósfera realmente no hace nada para enganchar. Only Tomorrow está algo mejor, también muy en su línea, con el aporte vocal de Bilinda Butcher sobre una base ruidosa (siempre en los cánones de MBV, no como expresión peyorativa) y llena de graves. Mejora al primer corte, pero la cosa no arranca realmente hasta el tercer tema, un Who Sees You que nos recuerda quiénes firman este disco. Shoegaze ruidoso, capas y capas, melodías que sin ser particularmente memorables salvan, bastante, los muebles, y algo más de gancho. Is This and Yes, con su teclado marcadísimo a modo de órgano, llevando el peso de la melodía principal, es una de mis favoritas. Recuerda bastante a toda la hornada de Neo-Psicodelia de la última década, con algo de Shoegaze en su rama más electrónica. Un tema repetitivo pero donde la monotonía está al servicio de la atmósfera, muy lograda.

 


My Bloody Valentine, Wonder 2 (m b v, 2013)

 

If I Am recupera la intensidad, dentro de lo que cabe. Melodías azucaradas, atmósferas Dream Pop y un sentido del dinamismo fantástico. En la misma tónica pero menos dinámica tenemos New You, con un sonido notablemente más artificial y menos orgánico que otros temas. Tan solvente como siempre, gracias a esa atmósfera algo más electrónica que de costumbre. In Another Way recupera el ruidismo, las bases pesadas, los ritmos más machacones de esta gente. Como contrapunto, la siempre dulce voz de Bilinda Butcher. Sin ser de los mejores temas, tampoco desentona en el conjunto, aportando algo más de marcha. Siguiendo esta tónica, Nothing Is todavía más ruidosa, pesada y mecánica, paredes de sonido que aplastan sin piedad, para los fans del lado ruidoso de la banda. Cerramos con la que, desde la primera escucha hasta ahora, más me ha gustado, Wonder 2. Sample en plan Drum and Bass, base rítmica muy ágil, vitaminada, tempo veloz, mientras las capas de guitarras y las melodías fluyen a su manera. Excelente forma de cerrar el plástico.

No puedo evitar pensar que hay demasiado hype en torno al disco, y que no aporta gran cosa ni a estas alturas, ni después de Loveless, claro, pero eso no quita que tengamos un buen disco de Shoegaze a la vieja usanza por uno de los maestros del estilo y que vaya de menos a más. Siempre quedará la duda de qué pasaría si hubiese salido hace 20 años, porque parece que fue compuesto antonces (de ahí el “hoy”). De momento, estos son My Bloody Valentine en 2013 y así suenan.

 

Texto: Pablo García
Ilustración: Andrés Miguel

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