Resurrection Fest 2014. Jornada del viernes 01/08/2014

Si alguien me preguntara qué tal día hizo el Viernes, seguramente le diría que nublado, para variar. Sin embargo por la mañana hubo un poco de Sol. Se asomó ese rayo que todos conocemos cuando vamos de festival. Ese que hace que tu agradable y fresca tienda de campaña se convierta en un horno industrial, siderurgia en estado puro. De repente te sientes como Frodo a punto de soltar el anillo en la hirviente lava del Monte del Destino, solo que en vez de un anillo de poder, tú lo que tienes es un poderoso dolor de cabeza.

También hay que decir que gracias al Solete pudimos ir un ratín hasta la playa. Poco duró así que tras la ducha fundamental nos fuimos a reponer fuerzas a una pizzería cercana. Un pequeño problema técnico nos retrasó un ratillo. Tras solventarlo nos encaminamos rápidamente hacia el recinto del Resurrection Fest para enfrentarnos a la segunda jornada del festival (lee la crónica de la primera jornada en este enlace).

 

VILDHJARTA estaba tocando los últimos compases en la carpa mientras en el escenario 2 se preparaba A WILHELM SCREAM. Especiales ganas tenía de ver a los de Massachusetts sobre un escenario. Muy buenas referencias me habían dado acerca de su directo y realmente cumplieron mis expectativas. Con un hardcore melódico muy ténico no dieron apenas ni un patinazo. Se mantuvieron muy sólidos durante todo el concierto, que si bien es cierto que era poquito tiempo, consiguieron engatusar a un Chaos Stage repleto, con mucha, mucha gente. El momento del concierto se produjo cuando un grupo de niños (los Resukids) apareció en el escenario. El vocalista Nuno Pereira pidió entonces un poco de guerra al público para que vieran los chavales lo que se hace en estos conciertos mientras ellos miraban con la boca abierta lo que sucedía delante de la tarima. Llegaba el final del show y tras varios eskerrik asko muy bien recibidos entre la comunidad vasca presente, los americanos recogían el petate y dejaban el escenario vacío.

 

 

Inmediatamente después empezaría GBH en el Main Stage. Un poco de punk clásico a media tarde entraba de maravilla. Los británicos, quienes llevan en escena desde 1978 (casi ná), llegaban dispuestos a demostrar que el punk aún está muy vivo.

Empezaron muy fuerte y conforme pasaba el tiempo la intensidad fue bajando, pero nunca les faltó ganas a los de Birmingham. Tocaron temas como Alcohol, State Executioner, City Baby Attacked By Rats. Una buena dosis de historia para los más románticos que agradecieron profundamente su participación con una sonora ovación al final del concierto.

 

Sin tiempo para pensárnoslo mucho salimos corriendo al escenario 2 donde ya hacía aparición BANE. Por desgracia la organización se había puesto dura y ya no tuvimos acceso al foso para hacer fotos. Se nos acabó el chollo. Así que tuvimos que buscarnos la vida entre un público muy agitado, y no era para menos. Desde el primer momento el agresivo hardcore de los de Worcester levantó pasiones entre el público. La polvareda no cesó durante todo el concierto. Tuvieron la suerte de tocar en el Chaos Stage a la hora en que el Sol comienza a ponerse tras los árboles de Viveiro.

 

No sé hasta qué punto influye esto para un servidor, pero no soy el único que piensa que el concierto de BANE fue uno de los mejores del día, y me atrevería a decir (siendo un poco sentimentalista) que fue de los mejores de todo el festival. Y vuelvo a repetir que pongo el corazón por delante cuando afirmo esto. Pero su sonido fue espectacular. Todos los miembros de la banda vivieron con gran intensidad la plenitud del concierto. Especialmente el vocalista Aaron Bedard. El de Massachusetts no estuvo quieto ni un minuto. Bajó varias veces al foso a compartir su micrófono con sus fans. Fue crítico. Entre canción y canción aprovecho para despreciar esa guerra que, aunque no nos afecta directamente, está presente en muchas partes de nuestro planeta. Se mostró molesto con las vallas de seguridad. Sigue muy presente ese espíritu rompedor tan noventero. El mismo que dio lugar a canciones míticas como Ante Up, Swan Song, Can We Start Again, que llevaron al público a lo más alto. Poco antes de acabar el concierto, la verdad no sabría decir muy bien cómo, un chaval apareció en el escenario llevándose una camiseta de regalo y la suerte de haber conocido a sus ídolos. Esto se acabó, y muy grande debió de parecerle el ambiente al bajista James Siboni, que cogió su móvil para sacar una foto del público bajo el atardecer gallego.

 

 

Aprovechamos para dar una vuelta y cargar algo las pilas. Se avecina uno de los reclamos del festival. Son casi las 10 de la noche cuando DOWN hace aparición en el Main Stage. La ovación es ensordecedora. Mucha gente está ansiosa por escuchar a la leyenda de Phil Anselmo.

Las presentaciones se vieron interrumpidas por gritos de ¡DOWN, DOWN, DOWN! El público estaba motivadísimo y los de Nueva Orleans querían estar a la altura. Comenzaron con Eyes of the South, de su primer álbum Nola (1995). A partir de ahí realizarían un repaso de su discografía, incluído el último DownIV, Part II (2014), el cual tuvo bastante protagonismo en la setlist de Viveiro. Un show que quizás tuvo demasiadas paradas pero que supo estar a la altura. Está claro que Phil ya no es un chaval y no se le puede exigir lo mismo que hace diez años, pero aún sigue siendo uno de los mejorsquien haya venido a disfrutar con DOWN lo hizo de lo lindo. A pesar de tener algún problemilla técnico con un apagón que se solucionó inmediatamente los de Lousiana ofrecieron mucho heavy metal con el que muchos cuellos recordarían la fiesta del día anterior. Lifer fue uno de los grandes triunfadores de la noche. Para acabar, tuvimos los clásicos Stone the Crow y Bury Me in Smoke. Así que, como pasa siempre, habrá mucha gente que le haya decepcionado y que creerá que no han estado a la altura. Pero oye, si te gusta DOWN y disfrutas escuchando sus temas, seguro que te lo habrás pasado como un enano.

 


Vídeo.  Bury me in Smoke – Down @ Resurrection Fest 2014 in Spain

 

Setlist de DOWN en Spotify

 

Tras el concierto nos fuimos a comer un delicioso burrito a la zona gastronómica y a recobrar fuerzas. En un ratillo empezaría NOFX y había que estar a tope. La verdad que no imaginaba entonces la que se iba a montar en ese concierto. Faltaban unos diez minutos para el inicio y una enorme marea de gente acechaba ya el Main Stage. CONVERGE daba los últimos coletazos bajo la carpa cuando empezaba a sonar Born to be Wild, tema que sonó todos los días en honor a Melchor Roel, alcalde de Viveiro fallecido a principios de año y uno de los principales culpables de que el Resurrection Fest se haya convertido en lo que es hoy en día. Terminó el temazo de Steppenwolf y una música reggae se apoderó de la noche de Viveiro.

 

NOFX
9/10

 

Aparecían entre aplausos entonces NOFX encabezados por un Fat Mike en unas condiciones bastante aceptables para la práctica de música. Así que primer nivel superado. Tendríamos concierto. Aunque esa tranquilidad duró hasta que a algún iluminado se le ocurrió tirar un vaso de cachi al escenario. Por suerte los de california tuvieron suficiente con echarle una pequeña bronca y permanecieron sobre la tarima. Mientras tanto Erik Sandin aprovechaba para empezar el show con 60%. Un tema de inicio lento que rompe a la mitad y pone al público sobre aviso de lo que vendría después: Dinosaurs Will Die, uno de sus grandes himnos. Se formó un circle pit gigante. Enorme. Casi llegaba hasta la torre de Monster. Llegar al medio era una proeza. Pero lo más difícil era salir una vez habías llegado. Increíble. Daba igual la edad, el sexo, el estado civil y el estado de embriaguez. Allí había de todo. Hasta una anciana con bastón podría haber aparecido por allí.

El ambiente era inmejorable. En estos conciertos la gente tiene un brillo especial en los ojos. Supongo que para muchos, entre los que me incluyo, es como viajar al pasado. Una vuelta a la juventud para algunos, y para otros a nuestra infancia. Todo eso se mezcla en la misma nube de polvo que difracta los rayos de luces de colores frente al escenario. Y eso se nota en cada canción. Se ve cuando todo el mundo, sin tener ni idea de francés, es capaz de cantar Champs Elysées de principio a fin, y botar a ritmo de las trompetas, que obviamente, también son tarareadas. Tras esto vendría otro clásico de los californianos que volvió a levantar el polvo de Viveiro, Linoleum. Llegábamos al ecuador del show y un poco de pausa era necesaria, así que volvió el reggae al escenario y sonó Eat the Meek. Todo el mundo lo agradeció. Un poco de descanso no venía mal. Aún quedaba mucha pólvora en la chistera. Llegaba We Called it America, un tema más ‘nuevo’ con un profundo trasfondo crítico. Volvían los empujones. Entre canción y canción Fat Mike y El Hefe, guitarrista y trompetista (no su jefe andaluz), aprovecharían para intercambiar opiniones entre ellos y también con el público. Como siempre les gusta montar un poco de polémica allá a donde van. Pero nada que enturbiase ni lo más mínimo el espectáculo.

El concierto continuaba y ya iban quedando menos canciones. Un poco más de relax con el ritmo reggae de Radio, una cover de RANCID para continuar con uno de sus temas más recientes, I Believe in Goddess. Franco Un-American y Bob hicieron el momento más emotivo del show donde la gente aprovechó para cantar a pleno pulmón con las manos al cielo. Un par de covers siguieron, entre los que destacó The Shortest Pier, de Tony Sly. Un tema brindado directamente al cielo. Dicen que nadie se va mientras permanezca en la memoria. Gracias NOFX. Y ahora sí, llegaba el final. Stickin’ in My Eye fabricó el último gran pit. El concierto se había acabado. Aún quedaban dos temas, Bottles to the Ground y Kill All the White Man, más tranquilitos para descansar y recobrar fuerzas para el aplauso final.

 


Vídeo.  Nofx – 72 Hookers

 

Un gran concierto donde el sonido fue muy digno, los músicos estuvieron muy aceptables y no demasiado borrachos, y nos brindaron diversión y recuerdos por un tubo. Al acabar muchos nos preguntábamos dónde se había quedado Don’t Call me White. Ellos sabrían.

 

Setlist de NOFX en Spotify

 

Con muy buen sabor de boca vamos a por una birrilla fresca mientras vemos a lo lejos fuego en el Chaos Stage (en principio iban a tocar bajo la carpa, pero por razones evidentes los cambiaron de lugar). La verdad que impresionaba la puesta en escena de los suecos WATAIN. No nos acercamos demasiado por si acaso, pero los candelabros ardientes molaban demasiado.

 

Volvimos al rato al escenario principal donde ya había empezado el turno de SICK OF IT ALL. Los neoyorquinos son ya parte de la historia del festival. Fueron los primeros cabeza de cartel allá en el año 2006, y no es la primera vez (y esperemos que ni la última) que tocan aquí. Aunque ya era tarde y mucha gente se había ido, la que aún quedaba tenía ganas de más. Y los de Queens se la ofrecieron. Hardcore en estado puro.

 

 

Temazo tras temazono escatimaron y tiraron de repertorio conscientes del lugar en el que tocaban y el aprecio que se les tiene en la pequeña localidad gallega. Death or Jail, Take the Night Off, Just Look Around, Machete… fueron algunos de los temas que tocaron. Una retrospectiva de sus grandes himnos compuestos durante casi 30 años de carrera musical. Entre el púbico seguían abriéndose círculos, la gente volaba sobre la marea surfeando, todo un festival para cerrar el día. Step Down fue el último tema del concierto. Se repartieron púas, gritos, baquetas y besos al aire.

 

Setlist de SICK OF IT ALL en Spotify

 

En la carpa empezaban a tocar las bandas tributo, primero DISPLAY OF POWER (PANTERA) y a continuación GUERRILLA hacía lo mismo con RAGE AGAINST THE MACHINE. Nosotros los escuchamos desde el Resu Camp, que por casualidades de la vida tuvimos el placer de conocer. Hay que decir que está de maravilla. Ha sido una gigante mejora para este año.

 

La noche se iba poco a poco convirtiendo en la mañana y tocaba plegar. El primer rayo de Sol se asomaba lejano y las livianas nubes presagiaban un día tranquilo. En contra de las predicciones. ¡Buenas noches!

 

Crónica y fotos: Nacho Villalaín
Fotos Down, NOFX y Sick Of It All: Resurrection Fest
Ilustración: Andrés Miguel

 

Más fotos:

(puedes ver más fotos del concierto en FlickR)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


5 + = siete