Soen: Lykaia (Crítica de discos)

Soen-2017

SOEN: Lykaia
Spinefarm Records, 2017
9/10

 

Pocos dudaron que el éxito llamaría tarde o temprano a la puerta de SOEN. Y no era de extrañar. A una formación plagada de músicos experimentados se sumaba un sonido exquisito y una apabullante calidad, fruto de unas mentes inquietas y repletas de creatividad. Tras la gira de su anterior compacto, Tellurian (2014), los suecos han subido varios peldaños en la escalera del éxito, y con su nuevo elepé, Lykaia (2017), se han posicionado como uno de los combos más prometedores del Metal Progresivo europeo.

SoenAunque, como suele ser habitual, meter a este tipo de conjuntos en una única casilla es un ejercicio de insensatez. Diremos Progresivo por lo amplias que tiene las ramas dicho árbol, pero las canciones de la nueva obra de SOEN nos hacen viajar por territorios oscuros, locales de jazz repletos de humo o desiertos de psicodelia donde perder la cabeza.

La influencia de TOOL y OPETH sigue siendo evidente, pero la genial voz de Joel Ekelöf vuelve a ser bandera por su perfecta manera de susurrar o emocionar según corresponda. A ella se añade el talento y la magia de Martín López con las baquetas, verdadero motor de un trabajo que marca diferencias desde el inicio.

Los temas de Lykaia siguen, en buena medida, los esquemas a los que solemos estar acostumbrados en este tipo de obras: contundencia, sosiego y oscuridad, combinados para emocionar y sorprender. Los contrastes generados en los numerosos cambios de ritmos o las alternancias entre partes limpias y distorsionadas forman ya parte del ADN de SOEN. El arte a la hora de combinar dichos elementos y la sencillez para crear atmósferas deslumbrantes es lo que posiciona a los suecos como verdaderos maestros.

Por otro lado, los escandinavos tienen la delicadeza necesaria para crear estribillos con gancho y melodías muy acertadas, consiguiendo que desde la primera escucha seamos adictos a los nuevos temas. Ese complicado equilibrio entre pista relativamente accesibles y a la vez elaboradas es el que convierte, en mi opinión, a Lykaia en puro caviar.

Sectarian, Opal o Sister son buena muestra de ello. En todas ellas brillan con luz propia los geniales riffs de Marcus Jidell, las fabulosas líneas de bajo de Stefan Stenberg y las ya mencionadas atmósferas generadas por Lars Åhlund. Todos los cortes, impregnados del aire frio propio de la escuela nórdica, nos hechizan y conmueven. Cerrar los ojos y dejarse llevar por los sentimientos que despierta la música es uno de los mayores placeres que se pueden disfrutar en esta vida; SOEN logra eso y mucho más con estas nuevas pistas.

 


Vídeo – SOEN – Sectarian

 

Por su parte, Orison trae a mi cabeza las composiciones de los geniales y también suecos KATATONIA… Y no es de extrañar; estos últimos caminan con firmeza por canciones tan elaboradas como las de SOEN, mientras que la voz de ambos vocalistas se asimila en algunos momentos puntuales. Eso, unido a la ya mencionada oscuridad, hace que la comparación resulte, en mi opinión, más que válida. Este tema, largo y contundente, también presenta partes más relajadas en las que podemos respirar y caer hipnotizados. Jinn también ofrece esa reminiscencia a KATATONIA, y termina con un genial pasaje de música tradicional árabe.

Lucidity fue el primer adelanto y es un ejercicio de inteligencia; es la pista más diferente y pausada de Lykaia, la cara más sutil de SOEN y en la que se aprecian un sinfín de detalles y arreglos. Este corte se ve reforzado por la trabajada producción del compacto, centrada en lograr un sonido sucio, analógico y, en algunos tramos, incluso saturado. Ese sonido nos mete en ambiente y nos lleva de la mano al terreno que los nórdicos persiguen. Es, sin duda, el mejor traje para un disco de este calibre.

Stray sigue los patrones utilizados a lo largo de todo el disco, aunque esta vez vienen a mi mente los también sorprendentes LEPROUS. Este es, seguramente, el corte más Progresivo de Lykaia, y presenta unos compases indescifrables para más los profanos en la materia, como servidor. Aún así, y aunque las composiciones de SOEN puedan ser difíciles de asimilar en algunos puntos, su música jamás se hará bola para todo aquel que disfrute con las canciones originales y trabajadas.

Con el pie presionando algo menos el acelerador, el final de Lykaia nos trae Paragon y God´s Acre. El arranque del primero está impregnado de la influencia directa del Jazz, pausado, relajado, y triturado en última instancia por los pesados y machacones riffs de guitarra. El segundo va cogiendo fuerza para desembocar en otra maraña de cambios de ritmo y guitarras eléctricas. Magia hasta el último compás.

 


Vídeo – SOEN – Paragon

 

Definitivamente, SOEN ha parido uno de los discos más elegantes que servidor se ha llevado a los oídos en mucho tiempo. El quinteto ha mezclado con tanta sutileza los ingredientes que ha creado un plato de alta cocina listo para ser servido en los mejores restaurantes del mundo. De primeras puede resultar complicado, sobre todo si no es está acostumbrado a este tipo de trabajos, pero con las escuchas y la calma necesaria, el oyente caerá fulminado ante estas magnas composiciones. Si estás aburrido de lo de siempre y buscas algo con mucha sustancia, Lykaia es tu disco.

 

Texto: José Manuel Taboada
Foto: Promocional

 

Tracklist:

  1. Sectarian
  2. Orison
  3. Lucidity
  4. Opal
  5. Jinn
  6. Sister
  7. Stray
  8. Paragon
  9. God´s Acre

 

Formación:

  • Martín López: batería y percusión
  • Stefan Stenberg: bajo
  • Joel Ekelöf: voz
  • Marcus Jidell: guitarra
  • Lars Åhlund: guitarra y teclados

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