Sonata Arctica+Triosphere+Striker: Crónica de su concierto en La Riviera (Madrid) – 5/3/2017

El pasado domingo nos presentábamos en La Riviera dispuestos a presenciar una gran noche de metal en la capital. SONATA ARCTICA volvían a nuestro país, como parte de la gira de presentación de su último trabajo: “The Ninth Hour”. Y, por si fuera poco, lo hacían acompañados de dos bandas de peso. Hablamos de STRIKER y TRIOSPHERE, que se encargaron de preparar al personal para la descarga de los finlandeses.

STRIKER
8/10

Striker 1Daba comienzo la noche con el espectáculo que nos tenía preparado la banda canadiense. La sala mostraba una entrada más que decente, y el respetable estaba deseoso de entrar en acción. Salían STRIKER a escena con contundencia, actitud y un sonido muy potente; que se mantuvo durante todo el show a gran nivel. El grupo fue un auténtico vendaval encima de las tablas. Nunca había tenido la oportunidad de disfrutarlos en directo, y la sorpresa fue realmente grata. Además de dar un show (musicalmente hablando) más que correcto, supieron ganarse completamente al personal con su actitud escénica. En todo momento mostraron una cuidada coreografía, así como una interacción constante con el público. Con estos ingredientes, su power metal de bases potentes y guitarras dobladas sonó genial. El grupo interpretó canciones como Phoenix Lights, Too Late o Born To Lose; poniendo fin al show con la pegadiza Fight For Your Life. En la misma realizaron juegos con los asistentes, buscando que toda la sala coreara el estribillo; cosa que al final consiguieron. Un gran concierto el de los canadienses, que seguro se llevaron un puñado de fans madrileños para casa.

TRIOSPHERE
7/10

TRIO0Tras un breve descanso para colocar en escena la escenografía que traía la banda noruega a Madrid, llegaba el turno de TRIOSPHERE. La agrupación que lidera Ida Haukland tenía la misión de mantener el listón alto; cometido que, desde el punto de vista de quien escribe, consiguieron a medias. El grupo dio un buen show musicalmente hablando, no cabe duda, pero la sensación fue de una mayor frialdad respecto a lo conseguido por STRIKER. También es lógico, teniendo en cuenta que hablamos de dos propuestas musicales muy diferentes. La realidad es que el público se apagó un poco, aunque el guitarrista Magnus y la propia Haukland hicieron todo lo posible por mantenerlo conectado. El primero, de hecho, llegó a bajarse a tocar al foso. Interpretaron temas como Relentless, Steal Away The Light o la favorita de servidor, Breathless. Todas sonaron realmente bien. Dieron fin a su espectáculo con The Heart´s Dominion; dejando una buena imagen, pero también la sensación de que podían haber llegado algo más. Tal vez la próxima vez.

SONATA ARCTICA
8,5/10

Tocaba cambiar el backline al completo, para presentar así la escenografía con motivos de “The Ninth Hour” que decoraba el escenario. La misma estuvo bastante cuidada, con ilustraciones de lobos y mensajes naturalistas. Pronto comenzaba a sonar la introducción folklórica de We Are What We Are; que daba paso al primer tema, Closer to an Animal. Desde el mismo momento en el que pisó el escenario de La Riviera, Tony Kakko tuvo al público en el bolsillo. El sonido era muy bueno, la actitud de la banda cercana, y todo hacía presagiar una gran noche. Life, último single del grupo, fue el siguiente en caer. Al igual que el anterior, fue recibido de gran manera por el respetable. Esto me llamó poderosamente la atención; y es que todos los temas de “The Ninth Hour” que sonaron durante el concierto (cinco en total) tuvieron una gran reacción del público. Cosa que me sorprende, porque el álbum, en el momento de su salida, fue recibido con cierto recelo por gran parte de la masa de seguidores de SONATA ARCTICA. Sin embargo, está claro que el Domingo se demostró que sus temas suenan realmente potentes en vivo. Además de los dos ya mencionados, escuchamos también en esta primera fase Fairytale (que sonó majestuosa, más potente que en su versión de estudio) y Among The Shooting Stars.

Entre estas visitas a su último trabajo la banda fue desgranando poco a poco canciones de la gran mayoría de sus álbumes. The Wolves Die Young nos remontaba al espléndido Pariah´s Child, con gran protagonismo del bajo; que todo el concierto sonó con muchísima potencia. Nunca me cansaré de resaltar el gran fichaje que fue Pasi Kauppinen a las cuatro cuerdas. Musicalmente es un fenómeno, y en escena también cumplió con creces. In Black And White subió las revoluciones, mostrando esa etapa más oscura de la banda; que tan bien representa “Unia”. Sin embargo, fueron Tallulah y Fullmoon las que desataron el delirio. No podía ser de otra manera, pues los clásicos siempre serán los clásicos. La primera fue precedida de un discurso de Tony (muy dicharachero toda la noche), y sonó preciosa. La segunda no necesita ninguna presentación. Es el hit por excelencia del grupo, y fue recibido como tal; con el clásico momento de duelo guitarra-teclado entre Elías y Henrik brillando con luz propia.

Sonata Arctica 8

Tras una breve retirada, la banda volvió a escena para interpretar dos joyas recuperadas de sus álbumes más clásicos. Abandoned, Pleased, Brainwashed, Exploited no suena habitualmente en los conciertos del grupo, y fue una delicia. The Power of One, por su parte, supuso el momento álgido del concierto en cuanto a despliegue musical. Sus once minutos de duración no fueron un impedimento para su interpretación en vivo, que fue digna de disfrutar. Entre medias, la dulce calma de We Are What We Are. Una vez más, debo resaltar lo siguiente: Si comparamos el recibimiento que tuvieron los temas de “The Ninth Hour” con estos dos clásicos recuperados, las novedades ganan. Es evidente que SONATA ARCTICA ha ganado fans en los últimos tiempos.  Fans que están más cerca de la última etapa del grupo que de los álbumes mas powermetaleros; por mucho que estos sean de culto entre muchos seguidores, entre los que me encuentro, a pesar de disfrutar de todas sus etapas.

El último bloque del concierto fue presentado por un largo y emotivo speech de Tony, que agradeció a todo el mundo el haber comprado una entrada para apoyar la música en vivo; además de defender los conciertos y pedir al personal que acudiera a ellos siempre que pudiera. Esto anticipaba el final, que comenzó con una brutal interpretación de Misplaced, coreada por todos. Otro tema que no es habitual escuchar en los shows de la banda, por cierto. I have a right fue la siguiente, siendo también muy celebrada. Aunque quien escribe nunca haya sido especialmente fan del tema, parece evidente que se ha convertido en imprescindible. Por último, Dont Say A Word puso a toda la sala a saltar; suponiendo el final perfecto. El momento más intenso, divertido y potente de la noche. Y es que un temazo de tal magnitud lo merece. Como colofón, una breve interpretación de Vodka, previa competición de decibelios entre los tres sectores de la sala.


Audio. Sonata Arctica – We are what we are.

 

En definitiva, SONATA ARCTICA dio un gran espectáculo en La Riviera. Cuando coinciden un gran sonido y una gran actitud todo es más fácil. Como puntos negativos, la duración; de una hora y treinta y cinco minutos. Esto cada vez se vuelve más habitual, pero quien escribe siempre será defensor de los shows de dos horas. Del mismo modo, el set list recibió numerosas críticas; ya que estuvo centrado, como se puede ver, en temas recientes y clásicos que hacía tiempo que la banda no interpretaba. Salvo Tallulah y Fullmoon, los grandes éxitos del pasado se quedaron en el tintero. Esto tendrá una interpretación diferente para cada seguidor, desde el que ha visto varias veces al grupo y agradece que den la oportunidad a temas poco habituales hasta el primerizo que buscaba esos Replica, Black Sheep o Victoria´s Secret. Alrededor de quien escribe se notaba la sensación de “¿Cuando tocan mi favorita?”. Desde mi punto de vista, el repertorio fue muy consistente. Por supuesto que me hubiera gustado escuchar más clásicos, pero no creo que sean absolutamente imprescindibles. Un notable muy alto para los finlandeses.

Texto: Paco Sánchez (@cloud1377)
Fotos: Fotos de archivo
Ilustración: Andres Miguel

Escucha el set list de la banda en Spotify:

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